Hablando el otro día con una compañera de clase sobre novela histórica, le recomendé este libro, y he decidido recomendároslo a todos, el libro narra como ninguno el peculiar trato que España dispensa a sus héroes, se trata de la historia de D. Blas de Lezo y Olavarrieta, un marino de Pasajes (Guipuzcoa), que dedicó su vida a defender a España y a los ingratos Españoles, como premio le dejamos morir de peste, y su gesta quedó olvidada.

En la novela, Pablo Victoria, amen de la vida de D. Blas, nos narra el transcurrir de la batalla de Cartagena de Indias, en la que el Almirante Edward Vernon al mando de 180 navíos de guerra, 60 más que la famosa Armada Invencible de Felipe II, atacó el corazón del Imperio Español en Cartagena el 13 de marzo de 1741, el objetivo de Vernon era estrangular el Imperio Español, bloqueando la ruta del tesoro de Panamá.

En la batalla participó al servicio de la corona inglesa, ni más ni menos, que Lawrence Washington, hermano del famoso George Washington, que comando el Ejercito Continental en la Guerra de Independencia de Estados Unidos.

El combate se suponía tan desigual que el Almirante Vernon, envió una fragata a Londres anunciando que había tomado Cartagena de Indias, los Británicos alborozados acuñaron una serie de monedas en conmemoración de tan brillante victoria.

En las monedas podía leerse «Los héroes británicos tomaron Cartagena el 1 de abril de 1741» y «La arrogancia española, humillada por el almirante Vernon».

Moneda Vernon

Moneda Vernon

El caso es que D. Blas les zurro la badana a los British de lo lindo, y D. Edward tuvo que meterse las moneditas por salva sea la parte

Hace poco la Armada Española le dío el nombre de D.Blas a una de sus más modernas fragatas. la Fragata Blas de Lezo, de la clase F-100.

¿Porque los Españoles no estamos orgullosos de nuestro pasado?¿Porque tendemos a pensar que las victorias siempre correspondieron a los otros?
Para mí la explicación reside en la supina ignorancia que sobre nuestro pasado en general, demostramos los Españoles, que facilita la intención de otras naciones, que como los ingleses, consiguen hacernos creer que no hubo más victorias en el mar, que las protagonizadas por ellos, y por supuesto algo muy español, la envidia.

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